Archivo de la decimista Edelmira Lizarzaburu en Casa de la Literatura

El archivo de Edelmira Lizarzaburu está siendo organizado, descrito, conservado y pronto, será digitalizado para su puesta al servicio a través del Repositorio de Casa de la Literatura Peruana. (Foto de libros del archivo)
El archivo de Edelmira Lizarzaburu está siendo organizado, descrito, conservado y pronto, será digitalizado para su puesta al servicio a través del Repositorio de Casa de la Literatura Peruana. (Foto de libros del archivo)

Un nuevo archivo documental se suma a los acervos que custodia Casa de la Literatura Peruana. Se trata del archivo de María Edelmira Lizarzaburu Leyva (¿1906?-1990), cultora de la décima de la costa norte del Perú.

La décima, desde su aparición en la Colonia, ha tenido una presencia constante en la historia y la vida cotidiana de muchos pueblos del Perú. Por su capacidad para comunicar el sentir y la intención de su autor o de una comunidad, ha llegado a prevalecer en la tradición oral popular. Su presencia en el canon oficial, si bien cuenta con grandes representantes como Mariano Melgar, José Santos Chocano, Porfirio Vásquez y Nicomedes Santa Cruz, la ha mantenido relegada a un ámbito únicamente popular o de circuitos reducidos en la academia. Tal podría ser la situación de la decimista María Edelmira Lizarzaburu Leyva, cuyo legado se mantuvo desconocido por varios años.

¿Quién fue Edelmira Lizarzaburu?

Edelmira Lizarzaburu nació en La Libertad. Fue costurera, danzante, compositora, dibujante y cultora de las tradiciones de la costa norte del Perú. También tuvo algunas participaciones como actriz y como escritora de escenas de teatro, algunas representadas en la Asociación de Artistas Aficionados. Publicó dos libros: Aquí me tienen catay (1972) y El cantar de ña Sunciona (1976), obra costumbrista y paisajista (comparada con Martín Fierro de José Hernández por su aliento épico-popular). Compuso villancicos, tonderos y piezas musicales como Navidad en el Campo, que aún se interpretan en coros y festivales navideños del país. Además, fue una prolífica investigadora del vestuario típico de la costa norte. En su archivo se guardan varias de las publicaciones que realizó, fotografías y dibujos que fueron parte de sus investigaciones.

¿Cómo llegó el archivo de Edelmira a Casa de la Literatura?

Entre los meses de abril y mayo del año 2025, se desarrolló el Club de lectura “Escribir en el aire”, en ese momento, dirigido por Antonio Chumbile, Johana Saavedra y Jorge De la Cruz. Chumbile, quien también investiga la décima peruana, buscó a la familia de Edelmira. Sabía que, si bien ella no tuvo hijos propios, había adoptado a 4 niños cuyos padres – sus compadres- fallecieron en un accidente de auto, dejándolos huérfanos. Por las redes sociales, Antonio pudo contactarse con Juan y Fabiola Kanashiro, hijo y nieta de Edelmira. Ambos, emocionados, asistieron al club de lectura. Semanas después entregaron en donación la documentación de la autora que celosamente habían guardado durante 35 años.

¿Qué contiene el archivo?

El archivo de Edelmira contiene obras inéditas, manuscritos originales, fotografías, ilustraciones, recortes de prensa de la época (tanto textos firmados por la autora como notas que la mencionan) y material biográfico y creativo. Se trata de un archivo que permite reconstruir, por primera vez y de manera integral, la trayectoria de una mujer en un género considerado tradicionalmente masculino.

La riqueza del archivo radica no solamente en lo inédito, sino en los hilos que nos conducen a poder reconstruir el proceso creativo de la autora, observar las distintas influencias que tuvo y las fuentes de las cuáles rescataba información. Actualmente el archivo está siendo organizado, descrito, conservado y pronto, será digitalizado para su puesta al servicio a través del Repositorio de Casa de la Literatura Peruana (https://repocaslit.minedu.gob.pe/). De esta manera, será posible profundizar en Edelmira Lizarzaburu, analizar con amplitud sus obras y el aporte a la literatura nacional, cuyo aporte hasta el momento no ha sido reconocido.

Esta custodia se enmarca en la misión de la Casa de la Literatura Peruana de preservar, investigar y difundir el patrimonio literario nacional, en particular, aquellas expresiones que han sido marginadas por el canon oficial. En los últimos años, la institución ya había incorporado El cantar de Ña Sunciona en sus clubes de lectura, pero ahora el archivo completo permitirá llevar a esta autora a un nuevo lugar en la literatura peruana, un lugar más acorde al mérito de su obra.