Un recorrido por La vida sin plazos. Escritoras en la ciudad de los 90

La exposición estará abierta hasta mayo del 2020. (Foto: Tom Quiroz)
La exposición estará abierta hasta mayo del 2020. (Foto: Tom Quiroz)

“La vida era así sin tiempos largos ni cortos sin plazos”, es el fragmento del cuento “Los días y las horas” de Pilar Dughi (1956-2006) que nos da la bienvenida al cruzar la puerta principal de la Casa de la Literatura Peruana. Esta frase nos introduce en la muestra La vida sin plazos. Escritoras en la ciudad de los 90, la cual propone un acercamiento a diversas autoras que publicaron en Lima, entre 1988 y 1999, y que través de sus obras cuestionan y confrontan a la sociedad.

“Es duro pero necesario mirar ese río terrible que fue el Perú en los ochenta y noventa. La crisis no tenía precedentes y en medio de esa destrucción nacieron poetas y narradoras importantísimas. Esta exposición no busca generalizar una forma de escribir. Ellas fueron muy distintas entre sí, su relación con el lenguaje y sus preocupaciones lo constatan, pero sí hubo elementos comunes: la insumisión, la vitalidad, el coraje”, indicó Milagros Saldarriaga, directora de Casa de la Literatura Peruana.

La vida sin plazos. Escritoras en la ciudad de los 90 cerró el ciclo de conmemoración por los diez años de la institución. “En representación de Casa de la Literatura Peruana quiero agradecer a todas las escritoras que son parte de esta exposición. Agradecerles por el trabajo incansable que llevan a cabo”, agregó la directora. 

La escritora Carmen Ollé felicitó a la Casa de la Literatura y al equipo detrás de la exposición, además destacó la importancia de La vida sin plazos. Escritoras en la ciudad de los 90. “Es una muestra paradigmática, porque reúne a las poetas del ochenta, del noventa y a las del 2000, del siglo XXI, que van a tener otra actitud frente a la postura y la crítica que etiquetaba a la mujeres como una poesía de género”, explicó.

Quisiera agradecer a todos los miembros de la Casa de la Literatura. Siempre he admirado mucho su trabajo, su constancia en un país como este es admirable. Creo que es una de las instituciones más importantes dentro del campo de la cultura hoy en día y además cumplen diez años. No hay mejor forma de celebrarlo con esta exposición”, comentó la poeta Victoria Guerrero, quien compartió un testimonio sobre su mirada de los años ochenta y noventa.

Por su parte, las curadoras de la exposición Yaneth Sucasaca y Nicole Fadellin hablaron sobre sus miradas e inquietudes que las llevaron a trabajar en La vida sin plazos. Escritoras en la ciudad de los 90.

“La exposición nace de la necesidad de reivindicar el rol de las escritoras en la historia reciente. Nos acercamos a la obra publicada en dicho periodo. Observamos con asombro las dinámicas de las que fueron parte la ciudad que les tocó vivir, sus experiencias particulares que en muchos casos desbordaron Lima y la transformaron, pero también escuchamos sus voces hoy, en la actualidad”, detalló Yaneth Sucasaca.

“Presentamos esta muestra como una invitación para seguir profundizando en sus obras. Buscamos expresar la urgencia de escuchar a diversas voces para vernos reflejados, para entender mejor nuestro presente y pasado, para cuestionar hábitos de lectura que a veces perpetúan el status quo. Hemos abarcado la obra de veinte escritoras que respondieron al contexto social, económico y político de Lima a fines de los ochenta y en la década de 1990. También hemos buscado profundizar un momento y un lugar, como siempre quedan otras voces, otras miradas, otro lugares para explorar”, añadió Nicole Fadellin.

Zonas y contenidos

“Es hora de apurarse, de dejar que cada poro de mi cuerpo diga lo que tiene que decir”, se leen en los versos de Mariela Dreyfus debajo de la portada La vida sin plazos. Escritoras en la ciudad de los 90, exposición organizada en tres zonas, cuyo títulos son tomados del libro Zona dark, de Montserrat Álvarez.

La muestra nos propone un recorrido por las voces de veinte escritoras de las últimas décadas del siglo XX, en donde, además, del archivo y la obra de las autoras, se apoya en otros recursos como la fotografía, el periodismo y la música, elementos que acompañan toda la exposición y que buscan comunicar la atmósfera que se vivió por esos años.

De nosotros decid

La primera zona es De nosotros decid, la cual inicia con la lectura de Montserrat Álvarez del poema que le da nombre. En esta sección, al igual que en todas, se contextualiza a través de recortes de periódicos, los cuales permiten ver ese momento de nuestra historia desde cómo se reportaba en esos días.

La zona se divide en tres subsecciones: Cuando llegue la noche, la cual presenta a escritoras que representan y evocan, a través de sus obras, la atmósfera de violencia y caos en que vivieron. En esta parte, podemos encontrar la novela Cuando llegue la noche (1994), de Patricia de Souza; el poemario De las causas y los principios: venenos/ embelesos (1992), de Grecia Cáceres; y el audio del cuento de “Tomando sol en el club”, de Pilar Dughi, leído por Rossella Di Paolo.

La segunda subsección Sus sueños eran inacabables muestra la mirada de las escritoras sobre la infancia y el rol de la sociedad ante ellas. En esta sección podemos hallar el libro El maltrato infantil (1994), escrito por Pilar Dughi, un manual que ayuda a identificar y prevenir la violencia hacia los niños. Además, también se puede encontrar la crónica “Menuda chamba”, de Dalmacia Ruiz-Rosas, donde describe el panorama del trabajo infantil en esos años.

La última subsección, Los relojes se han roto, presenta la mirada desafiante, irreverente y reflexiva de la crisis exacerbada que se vivió en esos años. En esta parte se encuentra la obra de autoras como Montserrat Álvarez y su libro Zona Dark, del cual se pueden escuchar los poemas “Vendetta”, “Diariamente” y “Los relojes se han roto” en la voz de Victoria Guerrero. Además, una serie de fotografías tomadas por Luz María Bedoya. También se aprecia la faceta periodística de Victoria Guerrero y la poesía de Roxana Crisólogo.

Como parte de esta sección se encuentra una vitrina donde se puede apreciar la obra de las poetas Ana Varela con su poemario Lo que no veo en visiones (1992); Mary Soto con Limpios de tiempo (1998); Ericka Ghersi con Zenobia y el anciano (2005); Victoria Guerrero con sus libros De este reyno (1992) y Cisnes estrangulados (1996). Además, de una carta de Monserrat Álvarez a Victoria Guerrero, donde se evidencia el vínculo amical y el intercambio de miradas sobre sus propuestas estéticas.

 

Vidas ejemplares

La segunda sección abarca el cuestionamiento de las escritoras a su  lugar en la sociedad durante esos años, tanto como creadoras y trabajadoras. La primera subsección, En esta alegre noche del apocalipsis, presenta a diversas poetas, que con su obra confrontan roles impuestos a las mujeres, además, remecen la escena poética hablando del cuerpo y el erotismo femenino.

Aquí podemos encontrar el audio del poema “En esta alegre noche del apocalipsis”, de Monserrat Álvarez, leído por Victoria Guerrero. Además, de piezas artísticas como “Caja”, la cual fue elaborada por Gredna Landolt y que fue utilizada para la portada del libro Entre mujeres solas (1991), de Giovanna Pollarolo; así como también un boceto a colores elaborado por la artista Denise Mulanovich, el cual sirvió para acompañar la poesía de Rossella Di Paolo en la exposición El Deseo (1991) y que es portada de su poemario Piel alzada (1993). En esta parte de la muestra también se puede encontrar la primera edición del poemario Noche de adrenalina (1981), de Carmen Ollé, libro que  generó una fuerte convulsión en el ambiente literario.

También se aborda la obra de autoras que cuestionaron las ideas preestablecidas del ser mujer y que de distintos modos exploraron el cuerpo como afirmación vital. Tal es el caso de los libros: El innombrable cuerpo del deseo (1992), de Violeta BarrientosMorada donde la luna perdió la palidez (1988), de Doris MoromisatoMariposa Negra (1993), de Rocío Silva SantistebanO cuchillo esperándome (1988), de Patricia AlbaDesde el exilio (1988), de Mariella SalaNo todo lo que brilla (1995), de Marcela RoblesPlacer fantasma (1993), de Mariella Dreyfus, entre otras obras.

En la segunda subsección, Futuro prometido, se presenta la mirada crítica de las escritoras a la escuela, la educación y cómo estas condicionan la situación de las mujeres por esos años. Aquí se exhibe la primera edición de La premeditación y el azar (1989), de Pilar Dughi.

La última subsección es Contra la realidad real en la cual las escritoras abordan el contexto en que viven: la precarización del trabajo y los derechos laborales, y evidencian la literatura como una ventana que posibilita otras lecturas, así como catalizador para transformar sus circunstancias.

En esta sección se puede encontrar un intercambio de correos electrónicos entre Pilar Dughi y Carmen Ollé del 2004, donde comentan sobre sus lecturas, la sociedad, y como estas restringen sus modos de habitar. Además, se puede encontrar la novela Por qué hacen tanto ruido (1992), de Carmen Ollé; así como una carta de Victoria Guerrero comentando dicho libro al investigador Paolo de Lima. Esta parte continúa con una instalación de objetos relevantes que buscan evocar el contexto en que desarrolla la novela Puñales escondidos (1997), de Pilar Dughi, acompañado de la lectura de un fragmento de la obra en la voz de Carmen Ollé.

 

La más rayada

La última sección presenta las diversas dinámicas culturales, espacios y publicaciones individuales o colectivas que propician y ocupan las escritoras en esa época. Aquí se puede encontrar una infografía con un mapa de diversos lugares que sirvieron de punto de encuentro de las autoras en los años más convulsos del país en las últimas décadas.

Entre los objetos que podemos encontrar está el audio del poema de Montserrat Álvarez, que da título a la sección, leído por Victoria Guerrero. Además, también se puede apreciar el afiche del Primer Encuentro de Escritoras Jóvenes, evento realizado en 1988 en Huanchaco y que significó un hito en el proceso de visibilización y reflexión de la escritura de mujeres en el Perú.

La sección interactiva dentro de la muestra invita a los visitantes a cuestionar y cuestionarse cómo se refieren en los medios de comunicación y los distintos ámbitos sociales a las mujeres, tomando como punto de partida algunas referencias en libros y notas periodísticas a las autoras de esos años.

La muestra cuenta con la participación de los artistas Trudy Macha y Juan Osorio, quienes interpelan la memoria de los visitantes acerca de la atmósfera de la década de los 90: el absurdo, la confusión, la violencia. Para ello usan ventanas con cintas a adhesivas intervenidas con versos de las autoras de la muestra. Además, al centro de la sala se encuentra una escalera suspendida a un metro del suelo lo que representa un “no lugar” que define el ser parte de un proyecto social sin esperanza ni dirección de que marcó las expectativas generacionales de esas décadas.

Mira aquí algunas imágenes de la sala

 

Horario de visitas:

Martes a domingo de 10:00 a.m. a 7:00 p.m., en la Sala de Exposición 1 de la Casa de la Literatura Peruana (Jr. Áncash 207, Centro Histórico de Lima). Ingreso libre. La muestra se podrá visitar hasta el domingo 14 de junio.